"Mi deseo para todos nosotros: ¡solo mantente saludable!"

En su comunicado del 17 de Marzo de 2020, el CEO Ernst Prost brinda orientación sobre la crisis del Covid-19 y lleva tranquilidad a sus colegas.

Queridos copartícipes:

Dos buenas noticias para empezar:

1ª Según me consta, todos nosotros seguimos sanos y no hay infectados. ¡Hagamos todo lo posible para que esto siga así!

2ª Todas las medidas adoptadas para minimizar el riesgo de contagio, por ejemplo, el teletrabajo, han funcionado a las mil maravillas sin que con ello se hayan resentido nuestras capacidades. Quiero agradecer especialmente a las compañeras y compañeros que trabajan in situ manteniendo en pie en la producción y el transporte. Para ello se requiere mucha disciplina, camaradería y también valentía. En estos días el miedo puede llegar a atenazarnos. ¡Ustedes tienen mi total admiración! Esto mismo vale para todos nuestros compañeros de ventas externos. Me puedo imaginar cómo se sentirán al tener que encontrarse con tanta gente en talleres y tiendas...

Este es mi deseo para todos: ¡Sigan sanos! Todos nuestros colegas de esta gran familia están rindiendo a gran nivel. ¡Lo mismo tenemos que hacer nosotros, queridos amigos! Los encargos se nos están yendo como hojas secas en un vendaval. Los cierres de empresas ordenadas por las autoridades afectan a nuestros clientes y es normal que los negocios se contraigan. Se adivinan catástrofes en el horizonte... Una cosa está clara: muchas empresas no sobrevivirán a esta crisis.

¿Qué podemos hacer? Al contrario de mi tradicional posición en relación a precios, condiciones, añadidos y los plazos de pago afirmo que: Es hora de conceder un poco más de margen. Nuestros clientes ni tienen ventas ni tienen ingresos, por lo tanto, no hay liquidez. Hasta que lleguen las ayudas estatales va a pasar mucho tiempo. Opino que en épocas mejores hemos convivido muy bien con nuestros clientes. Ahora, en la medida de nuestras posibilidades, nos toca apoyar a esas empresas con unas condiciones más generosas. Pero tampoco podemos exagerar y acabar nosotros asumiendo el riesgo de impago. Estoy pensando no solo en nuestros clientes en Alemania, sino también en nuestros amigos repartidos por 150 países. Algunos de ellos reciben golpes en tres frentes distintos. El virus, el hundimiento del turismo y la caída del precio del petróleo. Para muchos de nuestros clientes, el comercio con productos Liqui Moly / Meguin supone la única fuente de ingresos para que su familia subsista. En esos países y regiones se trata también de sobrevivir, en el más estricto sentido de la expresión, y por ello también tienen que hacerlo en el aspecto económico.

La demanda de productos y servicios se está derrumbando en todo el mundo. La crisis actual, al contrario que en anteriores épocas convulsas, no solo afecta al sector financiero, sino también a la economía real con todas sus empresas y familias. Estamos asistiendo a una enorme destrucción de valores y la devastación de sectores enteros. Como siempre, los primeros afectados son los más débiles y los más pobres. Empresas familiares, pequeñas empresas y comercios que de por sí sin crisis tienen que luchar por la supervivencia. Esta crisis global del coronavirus arrastrará una prolongada recesión, una que se podrá nombrar como una crisis económica mundial. Con grandilocuencia y torrentes de palabras vacías no llegaremos lejos. No, no estamos en guerra, pero se le parece mucho y por eso debemos reaccionar en consecuencia. Necesitamos medidas concretas. Esto es tan válido para la comunidad internacional como para cada una de las empresas. Al mismo tiempo que relajamos nuestras condiciones de venta en un grado razonable y de bajo riesgo, debemos encontrar la manera de que al menos vendamos algo. Siempre que se pueda.

Queridos vendedores, soy consciente de la dureza de estos tiempos, pero necesitamos que consigáis pedidos para mantener en marcha la fábrica y todo lo que de ella depende. Naturalmente que ya hemos detenido todos los encargos a terceros, que realizábamos cuando los tiempos eran mejores, para asegurarnos nuestros trabajo y ocupación. Yo creo que con casi 1000 personas podemos realizar una buena e importante aportación a la estabilización de nuestro sistema económico. Con buen humor, decisiones ingeniosas, noticias positivas, con trabajo duro, cómo no, y con interacción solidaria en el seno de nuestra familia Liqui Moly / Meguin.

¡Siga con buena salud y actividad!