¿Offroad? Mejor con LIQUI MOLY

Volker Ehrenstein ha conseguido que su todoterreno sea más robusto aún con LIQUI MOLY

Un aficionado al offroad nos contó una historia fuera de lo común: Volker Ehrenstein cubrió su Toyota FJ Cruiser por completo con Protección contra impactos de gravilla de LIQUI MOLY.

¿Cómo se le ocurrió esta idea tan inusual?

Quien le da el "uso adecuado" a su todoterreno conoce muy bien el problema: muchos de los trayectos, también en las montañas y bosques europeos, discurren por pasajes estrechos. Se han de rodear piedras y rocas o simplemente hay que apartarlas del camino. Pero no siempre se pueden apartar ramas, zarzas y obstáculos similares. O simplemente uno no quiere, porque a fin de cuentas, nosotros cuidamos el entorno, no lo destrozamos. El contacto inevitable y frecuentemente brusco acaba rayando la pintura y muchas veces se dañan también componentes. Por ello, a cualquier aficionado que se precie, se le plantea tarde o temprano la cuestión de buscar un protector de pintura, o mejor, una pintura más robusta y la manera de sujetar más sensatamente el equipaje y los componentes. En verdad, las soluciones ya conocidas como laminado de pulverización o laminado integral no bastan para proteger de ramas gruesas, espinas e impactos de gravilla. He probado ambos y no los considero aptos.

¿Había otras opciones?

En principio sólo quedaba la opción de una pintura especial, por ejemplo, una capa de revestimiento (n. d. r.: capa gruesa , que protege muy bien la pintura de la zona de carga de las camionetas), como la que se ofrece para camionetas. Yo tenía dos razones para no hacerlo:

 

1. Los costes: no había nada por debajo de los 5.000 €.

2. El aspecto: al final queda demasiado rústico. Bueno, a quien esté buscando una buena protección antirrobos, quizá le funcione.

¿Por qué utilizó para ello el Producto de protección contra impactos de gravilla de LIQUI MOLY?

Fue más bien por casualidad. Traté los pasos de rueda traseros con el spray de protección contra impactos de gravilla para conseguir una mejor protección "genérica", porque vivo en un bosque y tengo que pasar todos los días por pistas de grava. Y funcionó; la superficie adquiere una fina capa de color naranja y, una vez que solidifica, es resistente incluso a los disolventes. Me puse a hacer experimentos. Primero para probar, algo inseguro y con mucha tensión y emoción, rectifiqué los portones traseros por completo, los lijé un poco y luego en tres o cuatro sitios apliqué una capa "húmedo sobre húmedo". El resultado me convenció por completo, era mucho mejor de lo que esperaba.

Parece ingenioso, pero también complicado.

Para nada. El material se puede tratar perfectamente, los fallos no se notan, porque se pueden corregir y así se forma una película protectora que es resistente y relativamente robusta. Poco a poco fui tratando cada parte con el spray. Los arañazos ya no "rayan", el aislamiento acústico del vehículo ha mejorado y su aspecto sigue siendo como tiene que ser.

Una solución perfecta para mí, que hasta la fecha ha despertado mucho interés, tanto en el certamen "Abenteuer Allrad" en Bad Kissinger como en la concentración de "Toy" en Storndorf. Además, en la calle me suelen preguntar no ya sólo por el coche, que tanto llama la atención en Alemania, sino también en particular por la pintura.

¿De dónde le viene la afición por el offroad?

Cuando era niño me metía por todos lados con el tractor, y luego en el servicio militar aprendí a hacerlo bien de verdad con los "Kübel", "Iltis" y "Unimog". De 1989 a 1992 viví en Sudamérica y allí mi primer todoterreno "de verdad" fue un Jeep CJ 7 Renegade. Allí fue cuando me entró el gusanillo. Muchas veces me quedaba atascado en los ríos, porque el Jeep se paraba. Después siguió el primer gran cambio a tecnología Toyota, del que yo mismo me encargué, y así tuve al fin un coche que funcionaba de verdad. Más tarde, en Alemania, pasé a tener un Lada Niva con gran número de modificaciones. Cuando se me hizo pequeño, cambié a un Trax Tempo Ghurka indio. A este seguían faltándole dos puertas más, por lo que le sucedió un Rover Discovery, al que a su vez se sucedieron tres Jeep Grand Cherokees. Hoy tengo el Toyota FJ Cruiser, con el que estoy totalmente satisfecho. Mi afición por el offroad es más bien una afición por la naturaleza, de que la disfruto plenamente en las montañas. Allí se encuentran pasajes difíciles, asombrosos trayectos que disparan la adrenalina, ríos que hay que sortear o incluso atravesar, muchos lugares donde colocar la caseta de campaña, una experiencia increíblemente intensa, ni más ni menos.

¿Qué tiene pensado hacer con el FJ Cruiser en el futuro?

Mi FJ Cruiser ya no tendrá sucesor. Su calidad me ha convencido tras más de 265.000 km. 175.000 de ellos los he rodado yo. Además, este vehículo es perfecto para mis necesidades. Las características del equipamiento están en sintonía con mi particular pliego de condiciones, como por ejemplo, la tracción permanente a las cuatro ruedas, un tren de rodaje más estable y apto para cualquier tipo de terreno, la instalación de gas, la importantísima protección contra impactos de gravilla de LIQUI MOLY: todo esto se cumple. Todas las modificaciones que me eran importantes tienen el visto bueno de la TÜV. Cada vez que concluyo una gira, y al menos una vez al año, toca reformar tal o cual cosa y alguna que otra modificación, que se puede llevar a cabo durante el invierno y primavera. Este vehículo es mi compañero de por vida y va cambiando a la par que lo hacen mis circunstancias personales. Por ejemplo, tengo una discapacidad grave desde hace tres años, debido a un accidente, y el vehículo se ha adaptado de manera tal que prácticamente lo puedo conducir con una sola mano, incluso sobre tierra. Se le va a instalar también un compresor fijo, un sistema de baterías ampliado con paneles solares y todo lo que se me ocurra.

Su todoterreno parece que fuera su socio, como KITT en el Coche Fantástico o Colt Seavers, en Profesión Peligro, con su camioneta GMC Sierra.

Casi. Tanto mi familia como yo le hemos tomado realmente mucho cariño. Hemos ido varias veces a los lagos alpinos franceses e italianos. Hemos atravesado los Pirineos desde el Atlántico hasta el Mediterráneo. Rumanía y otros países del Este también los hemos recorrido. El año próximo hay una ruta más suave, nos iremos a Escocia y a las Islas Orcadas. Muchos más planes no hay, pero apuntamos en dirección vertiente norte de los Pirineos. El paisaje es a ambos lados de la frontera agreste, escarpado y lleno de naturaleza a ambos lados de la frontera. Tenemos pensado hacer viajes de varios meses en Islandia y en el Norte de Noruega durante los próximos años. Esperamos que no se quede ahí. Y como tenemos tanto por hacer, hemos hecho acopio del Producto de protección contra impactos de gravilla de LIQUI MOLY.

 

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