• 11/05/2021

Escalar montañas, acumular récords. Sobrevivir dejándose la piel. Tras la caída llega la recuperación.

El director gerente de LIQUI MOLY, Ernst Prost, abunda en la idea de que a la caída le sigue la recuperación

Estimados y estimadas periodistas, estimadas redactoras, estimados redactores:

Si se quiere subir de una montaña elevada a otra aún más alta, hay que bajar primero al valle. El coronavirus es más que un valle. Es un agujero profundo por el que caen vida, salud y alegría, pero que también destruye puestos de trabajo, proyectos vitales y empresas. El año pasado reconocimos esta amenaza y nos dimos cuenta de lo que se nos echaba encima. Por eso, hemos dado todo lo que teníamos, absolutamente todo, en esta batalla. Nos hemos publicitado en radio y televisión y hemos lanzado campañas publicitarias en casi todas las revistas, magazines y periódicos. Nada de quedarse petrificados, sino plantar cara. En lugar de solicitar la reducción de jornada, hemos contratado a 100 personas más. Con este enorme despliegue de personas y actividades de ventas y marketing, nos hemos enfrentado a todo aquello con lo que el coronavirus nos podía asfixiar. ¡Nada de quejarse temblando de miedo, ni refunfuñar como un sabelotodo: a arremangarse y a trabajar duro! No hemos desistido ni aflojado en ningún momento. Sí, además de mucho optimismo, también se propagó cierta obsesión de carácter positivo. Reconozco que a menudo se me plantearon preguntas, dudas y críticas relativas a nuestra estrategia. Se ha requerido mucha firmeza y confianza para continuar nuestro camino sin reparar en obstáculos. Aún hoy siguen llegándome «opiniones de expertos» cargadas de advertencias y preocupaciones: «No sé, ¿va a salir bien eso que están haciendo ustedes?»
Además de la protección de nuestros puestos de trabajo y garantizar el 100 % del suministro de mercancías a nuestros clientes, para mí también es «de paso» importante mostrar y demostrar todo lo que es posible, si las personas tienen buena voluntad, persiguen un objetivo común y trabajan duro, muy duro. Cohesión, cerrar filas, concentración de fuerzas, atención. A algunos le parece poco realista, pero para mí es la base del éxito.
Tras el crecimiento de las ventas en un 19 % en marzo, en abril establecimos una sensacional marca con el 60 % de aumento de ventas en un solo mes. 60 millones de euros de facturación. El segundo mejor valor de este año tras los 65 millones de euros de facturación en marzo... Que venga alguien y diga que el desempeño, la valentía y la dedicación no merecen la pena.
Si se quieren escalar montaña tras montaña y lograr nuevos récords, no sirven para nada trapitos calientes ni fórmulas mágicas - seguro que se les viene a la mente más de una serie de dibujos animados. En caso de peligro y crisis, solo sirve actuar de forma inteligente y currar. Sí señores, solo es cuestión de currar y dejarse la piel. Cada uno en su lugar, en un equipo bien coordinado. 
¿Qué más hay? Muy pocas materias primas, materiales de embalaje o contenedores. Y la carga adicional de materias primas cuesta el doble que hace un año. La producción y el envío se han vuelto duros y complicados. No obstante, no dudamos y hacemos frente a esta situación: producimos en tres turnos y el sábado también, en un turno. Nos sepultan los pedidos, pero falta la mercancía. Pero en los últimos 30 años también hemos vivido situaciones totalmente opuestas a esta. :-) Así es la vida: Una veces se está arriba y otras se está abajo.
Y tras la caída viene la recuperación, si se hace todo bien. Y queda claro que lo hemos hecho, como así lo dejan patente las cifras de ventas en el primer trimestre. En los primeros cuatro meses de 2019, antes del coronavirus, generamos 162 millones de euros en ventas. Dos años más tarde, en medio de la crisis del coronavirus, 228 millones. Esto supone 66 millones más, o un crecimiento del 40 %. 
q.e.d.

Saludos cordiales,
Su 

Ernst Prost
Gerente